El embarazo puede venir acompañado de diversas molestias, grandes o pequeñas, que no afectan a todas las futuras mamás por igual.
¿Por qué ocurren y cómo podemos aliviar sus síntomas?
Náuseas y vómitos
Son frecuentes durante el primer trimestre y se deben, muy probablemente, a los cambios hormonales que se producen al inicio del embarazo, especialmente el aumento de la hormona hCG (Gonadotropina Coriónica Humana).
Cómo aliviarlas:
Fracciona las comidas en porciones pequeñas a lo largo del día.
Evita alimentos muy grasos, especiados o con olores fuertes.
Bebe líquidos de forma regular, a pequeños sorbos.
El jengibre puede ayudar a reducir las náuseas de forma natural.
Piernas cansadas o pesadas
Se deben a una mala circulación sanguínea, ya que la sangre tiene más dificultad para regresar al corazón. Las causas principales son:
Los efectos de las hormonas durante el embarazo.
La compresión de las venas por el útero.
El aumento del volumen sanguíneo.
Qué hacer:
Evitar un aumento de peso excesivo o brusco.
Beber suficiente agua.
Elevar las piernas cuando estés en reposo.
Utilizar medias de compresión si es necesario.
Reflujo o acidez estomacal
Durante el embarazo, la mitad de las mujeres sufre de acidez. Esto se debe a la acción de la progesterona, que relaja la válvula entre el estómago y el esófago, permitiendo que los jugos gástricos suban. Además, el bebé ejerce presión sobre el estómago, agravando el reflujo.
Consejos para prevenirlo:
No comer justo antes de acostarse.
Comer de forma ligera y realizar pequeños tentempiés durante el día.
Evitar inclinarse hacia adelante después de comer.
Dolor de espalda
El aumento de peso y el crecimiento del útero desplazan el centro de gravedad y pueden comprimir el nervio ciático, lo que explica los dolores de espalda que sufren muchas embarazadas.
Artículo redactado por ANNA LESNE, técnica en farmacia.