Maquillaje de ojos: cómo realzar tu mirada
Punto culminante de un look bien logrado, el maquillaje de ojos no solo realza la mirada, sino que transforma por completo el rostro. Permite expresar la personalidad y el estilo propio, por lo que merece una atención especial. Aquí tienes algunos consejos clave.
La forma del ojo
A la hora de elegir el maquillaje, influyen varios factores, empezando por la forma de los ojos. Gracias a efectos ópticos, el maquillaje puede agrandar ojos pequeños o equilibrar pequeñas asimetrías.
Ojos juntos: aplica una sombra clara en el lagrimal para aportar luz y crear sensación de mayor separación.
Ojos separados: utiliza una sombra más oscura en la zona interna del ojo para equilibrar las proporciones.
Ojos pequeños: opta por un lápiz de tono claro en la línea de agua para abrir visualmente la mirada.
Productos y accesorios
Los básicos imprescindibles son la máscara de pestañas, para alargar o aportar volumen, y la sombra de ojos. Tonos fríos o cálidos, acabados mate o luminosos, en polvo o en crema, con brillo o metalizados… hay opciones para todos los gustos y estilos.
Según el efecto que busques, puedes añadir un lápiz de ojos o un eyeliner, que aportan profundidad e intensidad a la mirada.
En cuanto a accesorios, el rizador de pestañas es un gran aliado para potenciar su curvatura y añadir un toque sofisticado. Eso sí, debe utilizarse siempre sobre pestañas limpias y desmaquilladas.
La elección de los colores
Los tonos dependerán del color del iris, pero también del tono de piel (generalmente en armonía con los ojos), del vestuario, de la ocasión (maquillaje de día, de noche o para eventos especiales) y del efecto que quieras conseguir.
Las combinaciones son prácticamente infinitas, pero conviene seguir algunas reglas básicas:
Evita mezclar demasiados colores: cuatro tonos bien trabajados son el máximo recomendable.
Aplica el más claro en todo el párpado, un tono medio en el párpado móvil y los más oscuros en el extremo externo del ojo.
Puedes añadir un toque luminoso bajo el ojo o en el lagrimal para aportar frescura.
Para intensificar el color natural de los ojos, apuesta por los contrastes y evita el “tono sobre tono”, especialmente si tienes ojos azules o verdes.
La aplicación paso a paso
Aplica primero la sombra más clara en todo el párpado.
Después, coloca el tono más oscuro en la cuenca del ojo y difumínalo hacia el exterior.
Un toque de sombra clara o blanca bajo el arco de la ceja aportará luz e intensidad.
Truco profesional: para evitar que la sombra se acumule en las líneas de expresión, aplica previamente una base o un poco de maquillaje para unificar y alisar la piel del párpado, que es especialmente fina.
A continuación, utiliza el lápiz o el eyeliner, aplicándolo al ras de las pestañas desde el lagrimal hacia el exterior.
Y, por último, la máscara de pestañas: aplícala desde la raíz hasta las puntas con un ligero movimiento en zigzag para aportar volumen y definir la mirada.